/Josep Maria Miró, el catalán que ilustra la escena de Buenos Aires

Josep Maria Miró, el catalán que ilustra la escena de Buenos Aires

Josep Maria MiróPor Marcelo Cantó, exclusivo para Argentear.


Para quienes habitamos la Reina del Plata, sabemos que nuestra ciudad es una verdadera pasarela teatral, a la hora de comparar Buenos Aires con otros grandes centros teatrales del mundo, aquí el ciento por ciento del mercado es público local a diferencia de lo que sucede en Nueva York o Londres, esto se comprueba entre otras cosas por la marca que significan los nombres propios: la gente concurre a ver el espectáculo de fulano. En cambio, en las ciudades donde el espectador primordial es el turista, se hace necesaria la comedia musical por un tema de idioma y nadie sabe quién está detrás del personaje de El fantasma de la ópera, por dar un ejemplo concreto. Nuestra cartelera permanentemente se va renovando, creciendo en cantidad de salas y nuevas propuestas artísticas, en este caso, convocamos a Josep Maria Miró Coromina que nos acerque sus percepciones sobre la cartelera porteña y sus últimos trabajos. 

JOSEP MARIA MIRÓ COROMINA (Vic, Barcelona, 1977) licenciado en dirección y dramaturgia en el Instituto de Teatro de Barcelona y en periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona, es uno de los autores más destacados del teatro europeo actual, hizo su paso por Buenos Aires donde presentó el libro, de editorial LOSADA, que reúne 5 de sus últimas obras (El principio de Arquímedes, Humo, Nerium Park, Umbrío y La travesía). 

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En el último año, dos de sus obras se han interpretado en Buenos Aires con reconocido éxito, ambas dirigidas por Corina Fiorillo, como EL PRINCIPIO DE ARQUÍMEDES y recientemente NERIUM PARK, que si bien agotó localidades en su estreno, hoy está en un breve receso hasta su nueva puesta en octubre. 

Buenos días Josep, qué le pasa por la cabeza a un periodista que se vuelca completamente a escritor de ficción? 

No ejerzo de periodista desde hace once años. El teatro me hace feliz e imagino que en él he encontrado -desde la ficción- un espacio para hablar de nuestro entorno y de generar debate. Hay quien ha encontrado en mis obras, una cierta mirada periodística, esta observación de la realidad y de temas actuales. Me gusta el teatro que nos interroga sobre quien somos como individuos y también como ciudadanos de una colectividad. Es el tipo de teatro que intento hacer. Hace pocos días escribía unas notas de autor de la publicación catalana de La travesía y hablaba de cuando dejé el periodismo y en un instante escribí que con el tiempo me he dado cuenta que no lo dejé, que seguramente me expulsó.

Tengo amigos que son excelentes profesionales y hay algunos formatos que me parecen muy interesantes pero creo que el periodismo tendría que afrontar un serio debate ético y profesional por la pérdida de determinados valores y también por su instrumentalización. Supongo que en algún momento me dije… ¿Qué pinto aquí? Aunque me dedique al teatro, reconozco que haber trabajado en este sector no me relaja y soy muy crítico con determinadas praxis periodísticas, sobretodo en los medios públicos. Me escandalizan determinados tratamientos informativos y también el menosprecio hacia la cultura (en tiempo y espacio que se dedica a ella en todos los medios, con contadas excepciones). La cultura es un espacio interesantísimo para tener una ciudadanía informada y crítica ¿Pero interesa que los ciudadanos tengamos una opinión crítica? El teatro y la ficción me permiten este diálogo con la realidad y me siento infinitamente más libre.

Si te dieran a elegir entre escribir o dirigir, qué elegirías y por qué? 

Soy autor. Un autor que se da el caso que dirige sus propios textos. Y ocasionalmente también textos de otros autores (La voz humana de Cocteau/Poulenc o El carrer Franklin de Lluïsa Cunillé). A veces, cuando lo cuento, alguna gente se pone a reír como si lo dijera en broma pero empecé a dirigirme porqué sino no lo hacía nadie. Por una necesidad de dar visualidad a mi escritura. Es lo que suele ocurrir cuando empiezas. Pero me encontré cómodo dirigiendo y me divierte mucho. Ahora me doy cuenta que cuando escribo ya está funcionando el director. Con la internacionalización de mis textos he aprendido a ser un poco más generoso. Creo que es bueno ver tus obras dirigidas por otras personas con otros imaginarios y sin estar atados y condicionados por la escritura.

Alguna vez he visto alguna puesta en escena de una de mis obras y he pensado: “Están haciendo esto… Nunca imaginé esta posibilidad… Yo nunca la haría… Pero es una opción posible… Y está bien tratada… Y es coherente… ¡Qué bueno!”.

Hay algunos textos como Humo, Umbrío… Que soy consciente que hay caminos y opciones muy diferentes de cómo afrontarlas. También he visto algunas puestas que no me han gustado, lo tengo que reconocer pero por difícil que sea, cuando ocurre esto, intento pensar que he escrito el texto que quería escribir… que lo he dirigido como creía… y que tengo que ser respetuoso con otras miradas, siempre que detrás haya buen oficio, rigor y una lógica que lo sustente.

Como autor extranjero que ha tenido la experiencia de estrenar varias veces en Buenos Aires, como ves el teatro porteño? 

Buenos Aires es una de las carteleras más importantes del mundo después de Nueva York o Londres. Poder estrenar en Buenos Aires (y en escenarios tan prestigiosos como el Complejo Teatral San Martín -que fue mi puerta de entrada en esta ciudad- o en un independiente de prestigio y calidad como Timbre4) es muy importante para un autor que escribe en una lengua minoritaria como el catalán. También lo ha sido poder publicar en una editorial tan prestigiosa como Losada, que durante los años más oscuros de España permitió que llegaran algunos de los grandes autores y que ha sido la editorial que ha alimentado parte de mi imaginario teatral. Siempre digo que, entre muchos otros factores, al teatro que he visto y leído le debo ser el autor que soy.

La escena porteña está muy bien considerada para nosotros. Hay un nivel actoral altísimo. Pero lo que a mi me maravilla especialmente es el público. Buenos Aires tiene un espectador acostumbrado a ir al teatro y a leer. Esto lo lleva en el ADN y lo convierte en un espectador de Champions league.

Es un espectador abierto y, al mismo tiempo, un espectador con una capacidad de análisis y de recepción brutal.

¿Qué fue lo que mas te sorprendió o que curiosidad llamó más tu atención de los estrenos de tus obras en Buenos Aires? 

Cuando se estrenó El principio de Arquímedes en Buenos Aires -fue en paralelo con México D.F.- era de las primeras veces que veía una obra mía producida fuera de mi país. Fue muy curioso porqué la producción catalana que yo dirigí en Barcelona ya llevaba tiempo funcionando y era ver esos personajes con otros actores y con una lengua distinta a la mía -lengua y acento, claro-. La energía actoral era distinta. Y al público, en cambio, le ocurrían reflexiones y reacciones muy parecidas aunque hubieran diez mil quilómetros de separación. Para mi fue muy emocionante y recuerdo ese estreno en el Teatro San Martín, con mucho cariño.

Más recientemente, en el caso de Nerium Park que vi el pasado agosto, la dirección actoral de Corina Fiorillo me pareció muy cercana a como yo había construido los personajes en mi cabeza. Vi un dueto actoral -Claudio Tolcachir y Paula Ransenberg de altísimo nivel-. A Claudio, en la última función, a la salida, le dije que resultaba curioso ser el autor y conocer bien la historia y que me había emocionado y que eso es mérito de los actores y de cómo transcriben esa historia y emociones.

En el caso de Nerium Park aunque la propuesta de personajes era muy coincidente con la mía, la puesta era muy distinta. Corina hizo un montaje que ponía acento en enseñar el engranaje teatral, mientras que yo hice una puesta hiperrealista. Esto también es maravilloso. Ver que se puede afrontar desde teatralidades diferentes y que las dos opciones son válidas. La verdad es que es posible que vuelva pronto a Buenos Aires. Me apetece mucho. Porqué es escenario teatral de primerísimo nivel y no te negaré que también para algún reencuentro, vino y un buen asado y chinchulines.

Qué curioso que te gusten los chinchulines, ya que es una achura que poco conocen los extranjeros…Volviendo a tus obras, te cuento que he tenido la oportunidad de ver EL PRINCIPIO DE ARQUÍMEDES, pero además he pasado la gratificante experiencia de leer otros trabajos que publicas en tu libro, en ellos existe un halo de misterios, de decepciones, de paseos y encuentros en el lado oculto del laberinto humano, cuál de ellos tiene para vos mayor afinidad y por qué?

Es difícil. Cada obra tiene que ver con ciclos diferentes, íntimos y de entorno. El principio de Arquímedes (2011) no existiría sin una obra previa que se llama Gang Bang (Abierto hasta la hora del Ángelus) (2010-11) y con las circunstancias de su estreno en Barcelona; Humo (2012) la escribo en la proximidad de la frontera de cumplir los cuarenta y es una obra en que está muy presente estos momentos vitales en que uno hace balance de sus aspiraciones y frustraciones… Hace pocos días escribía unas notas de autor para La travesía que se publicará en noviembre en catalán. Creo que pocas veces he escrito sobre una obra mía y he contado determinadas circunstancias y claves de mi escritura.

Con La travesía me he dado cuenta que es un texto escrito en veinte años, que en el fondo lo empecé a escribir cuando empecé a estudiar periodismo y me fui de voluntario a Bosnia y ni tan siquiera se me pasaba por la cabeza que un día me dedicaría a escribir teatro. Es un drama de estaciones y hay este viaje de cuales son nuestros principios y renuncias.

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En todas mis obras he intentado ser honesto. Escribir el teatro que quiero escribir y como quiero escribirlo y que haya un compromiso con mi entorno. Siempre digo que abro interrogantes sobre cuestiones que no tengo respuesta pero que al abrirlos también se abre la reflexión y el debate.

NERIUM PARK sigue impactando a la crítica teatral, por su dureza y desolación, si nos contextualizamos en España, más precisamente en los nuevos barrios, después de que explotase la burbuja inmobiliaria, con la problemática del empleo y los desahucios, se vuelve aún mas cruda, cómo ha repercutido esta obra en la península? 

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Nerium Park (2012) está escrita en plena crisis española y curiosamente es donde menos se ha visto. Se estrenó en Catalunya y ahora hay varias propuestas para Madrid, mientras ya ha tenido un recorrido importante en Buenos Aires, México D.F., Chipre y en breve se estrenará en Miami. Recuerdo que en un primer momento, alguien me dijo que era una obra muy “española”… Yo dije que no estaba nada de acuerdo. ¿Acaso no se enamoran, endeudan, pierden trabajo y entran en crisis en otros lugares del mundo? Es una obra que cuenta como nuestra vida íntima puede verse salpicada por el sistema y los engaños del mismo y esto ocurre en muchos lugares del mundo (sobretodo dentro del engranaje diabólico que se llama capitalismo). Es un ciclo de vida en el que una pareja que se ama lucha contra este sistema y tiene que afrontar que los pone en lugares distintos de la balanza. Es una obra donde confluyen preocupaciones muy de nuestra sociedad: el trabajo, la vivienda, tener hijos… El concepto de sistema tiene un peso clave en esta obra. Cuento muchas veces que la escribí en 2012 y que dos años después, en España, por primera vez en la democracia, en las muertes no naturales, el suicido estaba por encima del accidente de tráfico. En España, en 2014, más de 4.000 personas se suicidaron en un año.

Cualquier sistema político en que la salud mental de su ciudadano no es buena ha fracasado estrepitosamente y esto es incuestionable. Nerium Park también habla de ello.

¿Qué temas te gustaría tratar en tus próximas obras y por qué? 

Actualmente estoy en el proceso de ensayos de mi último texto, Cúbit (Cúbito), una obra que habla desde donde construimos la memoria y los relatos oficiales, pero he empezado a escribir dos nuevos textos. En uno de ellos me gustaría hablar de cómo nuestras sociedades se están radicalizando. No puedo evitar mirar Europa con perplejidad y no entender mucho que nos está ocurriendo con todo el ascenso de la extrema derecha y todo el drama de los refugiados. ¿Qué tipo de ciudadanos somos o qué está ocurriendo en nuestro sistema para que se esté produciendo este retroceso social e ideológico? El otro texto será un viaje emocional entre Europa y América Latina y hablará de la pérdida.

Por último, sabemos que además de escribir y dirigir también participas dando talleres y formación de teatro, cuál es el mayor consejo que le das los estudiantes? 

Yo no soy mucho de dar consejos, ni tampoco verdades absolutas. Siempre digo que los cursos y talleres para mi son un espacio de intercambio y de aprendizaje mutuo. Intento que los cursos sean un espacio para especular sobre el teatro e incentivadores de mecanismos, estrategias y posibilidades de escritura. Hago la comparativa con una casa: Esto es una casa y vamos a ver todos los espacios para observar. Luego vosotros decidiréis si preferís abrir las ventanas de delante, las de detrás, salir por el balcón, mirar por la claraboya o bajar al sótano. En todo caso es importante que sepamos todos los espacios por los que podemos operar en esta casa. Insisto mucho en las nociones de lenguaje que para cualquier escritor es su materia prima. También insisto en ser auténtico, honesto y en empaparnos de todo. Del mismo teatro pero también del cine, de la literatura, del periodismo, de ver exposiciones… cuanto más carguemos nuestra mochila vital, más ricos seremos. En los cursos y talleres uno puede adquirir instrumentos pero lo más complicado y esto no se enseña en ninguna parte es tener una voz propia y una mirada y opinión sobre lo que nos rodea. A mi me gusta mucho la fotografía y siempre hago un símil.

Sé que vivimos en la era de la selfie, pero si somos capaces de situar el objetivo no hacía nosotros, sino hacia fuera ampliaremos nuestra mirada y la capacidad de fijarnos en el entorno y ser mucho más panorámicos.

Des de Argentear, com a iniciativa interessada en la cultura i el teatre a Argentina, et donem les gràcies per haver-nos honrat amb el teu temps per il·lustrar el nostre espai.

Desde Argentear, como iniciativa interesada en la cultura y el teatro en Argentina, te damos las gracias por habernos honrado con tu tiempo para ilustrar nuestro espacio. 

Próximo estreno en Buenos Aires, 2 de octubre:
Nerium Park – Trailer


Entradas: 

Mayor información Nerium Park – Buenos Aires: http://www.timbre4.com/teatro/159-nerium-park.html

By | 2016-10-19T11:05:57+00:00 domingo, 18 Sep 2016|Cultura Argentina|

About the Author:

Nacido en el año 72 en Buenos Aires, es Licenciado en Marketing de la Universidad C.A.E.C.E. de Buenos Aires y con Master en Dirección de Arte de CICE en Madrid. Productor, diseñador gráfico, diseñador editorial y webmaster. Desde 2005 trabaja en DIVERSIDAD VISUAL.

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