Bariloche/Buenos Aires — En un ambicioso paso hacia la soberanía tecnológica, el Estado argentino impulsa el desarrollo del ARSAT-SG1, el tercer satélite geoestacionario de su flota, construido por la empresa tecnológica estatal INVAP. Este proyecto nace como parte de un plan estratégico para cerrar la brecha digital en zonas rurales y reforzar la industria espacial nacional.
Origen y evolución del proyecto
El satélite inició su historia bajo el nombre ARSAT-3, con un diseño previsto para lanzarse en 2019 desde Guayana Francesa mediante un cohete Ariane-5ECA, destinado a ocupar la posición orbital de 81° Oeste. Sin embargo, fue suspendido en 2016 por razones presupuestarias.
En 2020, la administración de entonces lo relanzó como ARSAT-SG1 (“Segunda Generación-1”), ahora con mejoras tecnológicas: propulsión completamente eléctrica, mayor eficiencia de masa y capacidad de alto rendimiento (HTS, High Throughput Satellite). Gracias a esto, aunque pesa apenas entre 1.800 y 2.000 kg—menos que sus predecesores—ofrecerá superior potencia para la carga útil, y una vida útil estimada de 15 años.
Avances del proyecto y colaboración técnica
En febrero de 2022 se completó el hito de cierre de revisión de requerimientos (SRR Close-Out), consolidando las especificaciones del sistema para brindar banda ancha satelital de calidad tanto en zonas rurales de Argentina como en países limítrofes INVAP – Investigación Aplicada.
Asimismo, la tecnología satelital incluye antenas multihaz en banda Ka, contratadas al fabricante canadiense MDA, que serán fabricadas en Montreal para llegar en 2024 (Nota: acotación sobre correctas citas web, fuente SatNews 2023) .
Financiamiento y geopolítica satelital
En junio de 2021 el Gobierno firmó un contrato con el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) por 243 millones de USD, más 22 millones aportados por ARSAT. Se financiaron además satélites de emergencia (“gap-fillers”) para proteger la posición orbital mientras SG1 se materializaba.
El Plan Satelital Geoestacionario 2015–2035, que incluye este proyecto, fue impulsado por la Ley 27.208 sancionada por el Congreso en 2015. En ese marco, SG1 es un punto clave del Plan Conectar, diseñado para extender la conectividad digital en el país.
Impacto social e industrial
Se espera que ARSAT-SG1 pueda conectar vía banda ancha satelital más de 200.000 hogares rurales con servicios de alta calidad y precios accesibles. Además, será fundamental para expandir redes 4G y prepararse para 5G en zonas donde la infraestructura terrestre es insuficiente.
Para INVAP y el ecosistema tecnológico del país es un motor de desarrollo: el satélite será construido en Bariloche, involucrando centenares de empleos, fortaleciendo PyMEs tecnológicas y el sistema científico-tecnológico nacional. INVAP también desarrollará internamente componentes clave como la carga útil, subsistema de control de actitud, computadora de a bordo, software y propulsion eléctrica.
Además, ARSAT se encargará del segmento terreno: estaciones de seguimiento y control, antenas de Ka-banda, gateways, estaciones terrenas, y una red terrestre complementaria, lo que incluye hasta 20.000 terminales VSAT para un despliegue ágil del servicio.
Aplazos y contexto político
Inicialmente proyectado para el primer semestre de 2023, el lanzamiento fue reprogramado para 2025 tras declaraciones oficiales. Con el cambio de gobierno en 2023, la nueva administración pospuso el lanzamiento para octubre de 2027, con puesta en operación para abril de 2028. También se consideró incorporar capital privado a ARSAT mediante salida a bolsa parcial.
Conclusión
ARSAT-SG1 representa un salto tecnológico, una herramienta estratégica de conectividad, y un símbolo de independencia en el espacio nacional. Con propulsión eléctrica, capacidades HTS en banda Ka, y una integración industrial doméstica sin precedentes, Argentina aspira a fortalecer su liderazgo en industria espacial y garantizar que el derecho a Internet llegue incluso a sus rincones más remotos.
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