En Salta, Tucumán, Misiones y Jujuy ya crecen las primeras plantaciones. Entre el clima, la innovación y la historia perdida, el país empieza a descubrir su propio aroma.
Por años, Argentina fue apenas una nota al pie en el mapa mundial del café. En Atlas del café, el periodista y sommelier Nicolás Artusi dedica solo unas líneas a pequeñas plantaciones desperdigadas “aquí y allá”. Pero eso está empezando a cambiar. Lo que hace una década era un experimento aislado hoy se perfila como un nuevo frente productivo con identidad local. Según diferentes registros, al menos cinco provincias argentinas —Salta, Tucumán, Corrientes, Misiones y Jujuy— ya cuentan con cafetales activos.
Por ahora, Salta lidera con unas 35 hectáreas plantadas, seguida por Tucumán, con 23 en pleno proceso de expansión que podrían escalar hasta. En Corrientes, Misiones y Jujuy los proyectos son menores pero en crecimiento, y ya hay pruebas piloto en Catamarca, La Rioja, Córdoba y Entre Ríos.
Un cultivo con pasado. Lo que empezó como un experimento podría convertirse en la próxima marca de identidad argentina.
El cordobés Tomás Forte, ingeniero agrónomo y fundador de Depatio Café, recuerda que no se trata de un fenómeno completamente nuevo. “La producción de café en Argentina está viviendo un boom, pero hay historia detrás: existieron varias plantaciones en los años noventa que se abandonaron”, explica.
Hubo cafetales en Campo Grande (Misiones), en el ingenio Ledesma y en la finca Los Cafetales (Jujuy), además de intentos en Salta y Catamarca. “En Tucumán hay registros de exportaciones de café desde 1884, y hasta un mapa de Billiken de 1933 menciona plantaciones en La Rioja”, detalla Forte.
El cambio climático también juega su parte. “En los últimos 22 años, la frontera tropical-subtropical avanzó hacia el sur. Hoy se pueden plantar café, ananá, mango o maracuyá en zonas donde antes era impensable”, añade.
El nuevo impulso del norte
El proyecto más ambicioso hasta el momento está en Tucumán, donde la empresa firmó un convenio con el Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP) para impulsar cultivos en la zona de Pedemonte.
“Contamos con 23 hectáreas de café con variedades como Geisha, Bourbon, Castillo y Pacamara. A fines de este año conoceremos los primeros perfiles organolépticos y, si los resultados acompañan, podríamos escalar hasta 8.000 hectáreas”, detalla Manuel Cabrales.
El IDEP calcula que el pedemonte y las yungas tucumanas tienen potencial para cubrir hasta un 30% del consumo interno si se desarrollan de manera sostenida. Ya hay viveros locales produciendo plantines de tercera generación adaptados al clima.
Cómo sabe el café argentino
Por ahora, el único café hecho en Argentina disponible al público es Baritú, cultivado en las yungas salteñas, cerca del Parque Nacional homónimo. Es un café de la especie arábica, de perfil suave y perfumado, con notas a chocolate, avellana y flores. Solo puede degustarse en los locales de la marca en Salta y Jujuy.
“Baritú ofrece un perfil muy amable con el paladar y puede considerarse café de especialidad”, señala Artusi. “Está emparentado con el que crece en el sur de Brasil, particularmente en Paraná, el punto más austral de América donde se cultiva café y vecino a Misiones.”
Según los primeros testeos, el sabor del café argentino varía según la región:
- En el NOA, acidez brillante y notas cítricas.
- En el NEA, cuerpo denso, dulzor marcado y matices a cacao y yerba mate.
Forte coincide: “En el noroeste vamos a tener cafés más concentrados y ácidos, y en el noreste, perfiles más suaves, florales y chocolatosos. Misiones está preparando una ley de incentivo, Corrientes sigue el modelo paraguayo, Tucumán prueba cruces con variedades colombianas, y en Salta trabajamos con un enfoque más intensivo.”
Una oportunidad que germina
El café argentino todavía es una semilla, pero la expectativa ya germinó. En ferias como Exigí Buen Café, los arbustos de cafeto se venden como pequeñas joyas tropicales y despiertan curiosidad entre los visitantes. “Hay que asociarse, trabajar en conjunto y capacitarse para hacer un producto competitivo y de calidad”, insiste Forte.
Si los proyectos se consolidan, los próximos cinco años podrían redefinir el mapa cafetero del país. Y quizás, por primera vez, los argentinos no solo importemos café: lo cultivemos, lo tostemos y lo sirvamos en nuestras propias tazas.
Obstáculos y factores de riesgo
- Clima: las heladas siguen siendo el enemigo. Aunque algunas plantaciones ya pasaron inviernos con heladas sin daño severo, el riesgo persiste si no se eligen bien las ubicaciones (sotobosque, protección natural, etc.).
- Variedades: no todas las variedades de café tropical van a adaptarse bien al clima subtropical de ciertas provincias argentinas. Hay que ver qué rendimiento obtienen, resistencia a plagas, calidad de taza, etc.
- Comercialización y escala: producir café “de especialidad” es distinto a producir volumen. Hay costos de cosecha, de procesado, de secado, de tostado, etc. Muchos de esos costos aún no están completamente internalizados por productores locales. También, hasta ahora el país importa todo el café verde necesario.
Qué se espera
- Que en los próximos 1-2 años empiecen a verse cosechas que sean más que experimentales, con volúmenes significativos. Ya se habla de cubrir parte del mercado interno.
- Que mejore la trazabilidad, calidad y variedad del café argentino; que tenga identidad local reconocible en taza.
- Posible comercialización hacia cafeterías de especialidad tanto nacionales como, a mediano plazo, internacionales si la calidad lo permite.
¿Dónde conseguir granos de café argentino?
Como cualquier novedad agrícola, todavía no hay granos “argentinos” ampliamente disponibles, pero aquí algunos lugares / vías para empezar a buscar:
- Productores / iniciativas locales en Tucumán: plantaciones de Yerba Buena / Lomas de Imbaud han producido granos que buscan tostadores locales. Si estás en Tucumán, mirar lo que ofrece IDEP puede ser clave.
- Tostadoras / cafés de especialidad: marcas argentinas que ya importan café verde y lo tuestan localmente pueden empezar a incluir cafés argentinos cuando la oferta lo permita. Ejemplos de tiendas online de café de especialidad:
- Puerto Café Argentina vende cafés de especialidad (“Puerto Café Argentina”) en granos.
- FindesCoffee, que trabaja con emprendimientos y productores.
- Mercados locales/CABA: algunas cafeterías especializadas permiten comprar granos para llevar. Aunque hasta ahora esos granos son mayormente importados, pronto podrían aparecer granos argentinos en esos locales si los proyectos se consolidan.
- Ferias / jornadas técnicas: el IDEP en Tucumán ha realizado jornadas y encuentros donde productores exhiben los cafés que están produciendo, lo que puede permitir establecer contacto directo.
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