Pertenecieron al ejército que hizo la campaña del Alto Perú en noviembre de 1813 al mando del General Manuel Belgrano. En 1883, el padre Martín Castro, en Titiri quiso sacar dos telas enrolladas que rodeaban unos cuadros. Las telas, de color celeste y blanca, resultaron ser banderas. Así comienza la historia de una de las piezas más importantes del Museo Nacional de Historia.

La “Bandera de Macha” fue encontrada en 1885 en la capilla de Titiri de Macha (Bolivia) -lugar cercano donde tuvo asiento el cuartel general del ejército patriota comandado por Belgrano-, detrás de unos cuadros antiguos. Junto a esta bandera, fue encontrada otra -la “Bandera de Ayohuma”- cuyos colores azul, blanco y azul, fue entregada por el Gobierno de Bolivia y actualmente se conserva en el Museo Histórico Nacional de la ciudad de Buenos Aires. En Titiri, Manuel Belgrano montó su cuartel general tras la batalla de Vilcapugio. Según los indígenas de la zona a quienes se consultó luego del hallazgo, fue el cura Juan de Dios Aranívar, amigo de Belgrano, quien escondió las banderas tras la retirada del ejército revolucionario. Por su gran tamaño, se supone que las banderas encontradas no se llevaban a la batalla, sino que quedaban fijas como banderas de artillería o para indicar el lugar de reunión de los ejércitos.

Desde 1896, el Museo Histórico Nacional conserva una de esas banderas: la que tiene los colores ordenados como la actual bandera nacional. La otra, blanca celeste blanca, está en el Museo Casa de la Libertad de Sucre. Que los colores estuvieran en distinto lugar es una muestra de que lo que importaba eran los colores para que los ejércitos pudieran identificarse.

Historia y recorridos de las banderas

Manuel Belgrano enarboló por primera vez esta bandera a orillas del Río Paraná el 27 de febrero de 1812, convencido de la necesidad de enarbolar una bandera propia tomando los colores de la escarapela. Hasta entonces las tropas habían combatido con la bandera del enemigo.

Luego de ganar en Salta, es derrotado por las tropas españolas en Vilcapugio y es en el pueblo de Macha –hoy Bolivia- donde reorganiza al ejército. El 14 de noviembre de 1813 es derrotado en Ayohuma y no consta ninguna documentación en España ni en América que nuestras banderas fueran tomadas como trofeo por los realistas.

La Bandera Macha, hoy es exhibida en la ciudad boliviana de Sucre, en una de las salas del Museo “Casa de la Libertad” de Sucre —custodiada por los restos de Juana Azurduy-.

A comienzos del 2012 —año del Bicentenario de la creación de la bandera—, el gobierno de Bolivia entregó al Congreso de la Nación una réplica autenticada de la “Bandera de Macha” que llegó a la ciudad de Rosario el 27 de febrero para ser depositada en el Monumento Nacional a la Bandera.

El acto se realizó en el Salón Illia de la Cámara Alta, y fue encabezado por el canciller argentino Héctor Timerman, la embajadora de Bolivia, María Leonor Arauco Lemaitre; el autor de la iniciativa, el senador santafesino Rubén Giustiniani; y el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Daniel Filmus.

Las gestiones fueron iniciadas en junio de 2010 por el senador nacional Rubén Giustiniani con la República de Bolivia para que el Museo “Casa de la Libertad” de Sucre -en donde actualmente se conserva “la Bandera de Macha” custodiada por los restos de Juana Azurduy- realizara una réplica autenticada y entregara a nuestro

Fueron encontradas en 1883 en una capilla de la actual Bolivia y se cree que acompañaron a Manuel Belgrano en la campaña del Norte. Sobre ellas y su valor patrimonial, dialogamos con Viviana Mallol, magíster en Historia del Arte Argentino y Latinoamericano y coordinadora técnica del Museo Histórico Nacional.

Las dos banderas de Macha han generado largas discusiones entre los historiadores. Hay quienes se las atribuyen a Manuel Belgrano y creen que ambas lo acompañaron en la campaña del Norte —es más, algunos creen que una de ellas fue la primera bandera que izó a orillas del Paraná—. Otros, como el Instituto Nacional Belgraniano, afirman que la documentación con que se cuenta no es suficiente para tal atribución, aunque no descartan esa posibilidad.A pesar de las opiniones divididas, es indudable que las dos banderas así llamadas flamearon en tiempos de guerra en que América soñaba con la libertad y hoy ambos paños son un símbolo de la emancipación americana.

Esta bandera, fue confeccionada por María Catalina Echevarría de Vidal hija de inmigrantes vascos que forma parte de la historia argentina por un simple giro del destino.

La amistad que unía a Belgrano con Vicente Anastasio de Echevarría, hermano de María Catalina y hombre de activa participación política en la época, permitió que el creador de la bandera aceptara alojarse en la casa familiar de los Echevarría, en la por entonces Villa del Rosario, a donde fue enviado para contener el avance de los realistas.

La necesidad de tener un símbolo distintivo para su ejército, decidió a Belgrano a pedir la colaboración de la mujer para su confección. El 20 de febrero deslizó la idea en una charla privada. Ella aceptó encargarse de la tarea de inmediato.

“Siendo preciso enarbolar bandera y no teniéndola, la mandé hacer blanca y celeste conforme los colores de la escarapela nacional”, explicaría Belgrano al Triunvirato, que desaprobó la decisión.

Doscientos años después de aquella gesta, una placa colocada en el pasaje Juramento, a metros del Monumento Nacional a la Bandera, se convirtió en el primer recuerdo formal que se le tributa a Echevarría de Vidal en su ciudad natal.


Dos banderas 

Las banderas de Macha son dos y fueron encontradas en un mismo lugar: enrrolladas detrás de unos cuadros de santa Teresa al lado del altar mayor en una capilla de TitiriMacha (actual Bolivia) en 1885 y por ello se las conoce con ese nombre. Pero tienen sus diferencias.

Bandera de Macha o bandera B

Es una bandera con tres franjas y mide 2,25 m por 1,60 m. Por mucho tiempo hubo una confusión: se pensó que sus franjas eran una roja superior, una celeste central y una roja inferior, pero se ha demostrado que el rojo correspondía a la envoltura o funda en que se guardaba, producto de una decoloración. En verdad, es una bandera con tres franjas: una superior blanca, una celeste central y una inferior blanca.

Hoy se encuentra en la ciudad boliviana de Sucre, en el Museo Casa de la Libertad. En 2016 fue restaurada por un equipo de profesionales argentinos y bolivianos.

Bandera de Ayohuma o bandera A

Es una bandera de seda con tres franjas de igual ancho: una superior celeste, una blanca central sin sol y una inferior celeste. Mide aproximadamente 2,32 m de largo por 1,53 m de alto. Toma su nombre de la batalla de Ayohuma, donde Belgrano fue derrotado por las fuerzas realistas al mando del general Joaquín de la Pezuela. Desde 1896 forma parte del patrimonio del Museo Histórico Nacional.

Fue restaurada por especialistas argentinos por un período de dos años, de 2007 a 2009. “La tela, desde ya, presenta ciertos deterioros: agujeros, roturas y rasgaduras, que han podido ser restauradas con todos los criterios de conservación. Esto ocurrió en junio del año 2007. Fueron dos años de restauración para poder estabilizar el textil teniendo en cuenta todos los criterios de mínima intervención, reversibilidad y utilizar materiales estables para consolidarlo”, comentó Viviana Mallol, magíster en Historia del Arte Argentino y Latinoamericano y coordinadora técnica del museo.


Bibliografía: