Por Bruno Sabella

Las costas de la Patagonia son conocidas por sus amplias y hermosas playas, donde el horizonte se pierde a lo lejos de las aguas azules del mar argentino, sin embargo, también son conocidas por sus históricos y míticos faros, que a lo largo de años han sido un punto de referencia para los navegantes en las aguas del océano Atlántico Sur. A lo largo de la costa patagónica, es posible encontrar muchos faros, algunos más antiguos que otros, pero todos con un pasado y una historia por contar.

Tal es el caso del faro de Punta Delgada, un establecimiento turístico ubicado en el norte de la provincia de Chubut, a 70 km de la localidad de Puerto Pirámides. Punta Delgada se localiza el departamento de Biedma, sobre el golfo Nuevo dentro de la Península Valdés. El control del área, que abarca unas 500 hectáreas, estuvo administrado por la armada nacional, hasta que recientemente en el año 2019, la provincia de Chubut recuperó su control nuevamente.

Fue precisamente la armada argentina la que estuvo a cargo de construir el histórico faro de Punta Delgada, el cual se comenzó a construir en septiembre de 1904 y fue puesto en servicio en el año 1905. En su momento, la construcción del mismo fue parte del Plan General de Iluminación organizado por la armada atendiendo a necesidades de la navegación y para fomentar el crecimiento de la Marina Mercante Nacional.

El faro fue sede del Correo Argentino, en aquel entonces cualquier navegante podía recibir y enviar cartas en este confín de la Patagonia. Dentro del faro también se instruía a los futuros fareros que se trasladaban a las costas del mar argentino. Los tiempos han cambiado y también el destino del faro. Hoy en día se encuentra en proceso de modernización, ya que la provincia está trabajando en un sistema electrónico, similar a los que se utilizan en los aeropuertos, aunque en este caso adaptado a la navegación marítima, por lo cual las embarcaciones pueden contar con una señal electrónica que les indicará en su radar la posición del faro.

Península Valdés: el escenario ideal

Punta Delgada forma parte de un paisaje que impacta por su auténtica naturaleza, donde prácticamente el paisaje no ha sido modificado por el hombre. La península está repleta de postales sorprendentes y únicas en nuestro país. Península Valdés fue declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en 1999, la misma tiene una extensión de 360 mil hectáreas, donde se ubican distintas reservas faunísticas de incalculable valor ecológico, así como también se destaca su rica diversa y rica biodiversidad.

Punta Delgada es conocida también como “el reino del elefante marino”, ya que en sus costas se encuentra uno de los apostaderos más importantes de la región en cuanto elefantes marinos.  Los elefantes marinos machos llegan a la región en agosto para ubicarse a lo largo de toda la costa de Península de Valdés, desde Punta Norte hasta Punta Delgada.

Los faros de la Patagonia tienen una mágica única, ya sea por sus historias, así como también por el marco natural en el cual se encuentran ubicados. Son testigos de la belleza de la costa patagónica, así como también de sus tempestades, cuando el mar se encuentra embravecido. El faro de Punta Delgada no es la excepción. Sea como sea seguirá estando allí presente, iluminado con su luz a los viajeros que navegan las aguas del sur argentino.

¿Cómo llegar?

Partiendo de Puerto Madryn hacia el norte por la ruta provincial 1, y después de 17 Km., se llega a la ruta provincial 2, acceso a la Península Valdés. Después de ingresar a la península, se continúa en dirección a Puerto Pirámides 70 km. más hasta llegar al hotel Faro Punta Delgada.


Nota por Bruno Sabella – Foto faro The World by Road – Fotos Península Valdés: Annelies Blaauwkamer